Icpor estudia en las instalaciones de Velilla la dieta de los animales y resto de pruebas relacionadas con la fase de engorde, desde que entran a cebo hasta que van a matadero, para conseguir mejorar la calidad de la carne.

Además, consideramos que cuanto mayor es la sensación de bienestar de los cerdos mayor es su capacidad de expresar su potencial genético en cuanto a crecimiento y desarrollo.

En la granja de 2.700 madres de Cubo de la Solana nos enfocamos más a medir parámetros reproductivos de las cerdas y desarrollo de los lechones hasta los 20 kilos.

Nuestros clientes nos exigen un tipo de cerdo que responde a unos estándares de calidad muy altos y sometidos a un riguroso programa de mejora continua, de manera que nuestra única limitación a alcanzar el límite en la eficiencia es mantener la calidad del producto final.

Desde que el centro está operativo no hemos dejado de hacer pruebas. Su diseño nos permite un número de réplicas muy alto de manera que podemos hacer hasta seis pruebas simultáneamente con resultados altamente significativos.

El resultado de las pruebas nos ha permitido definir con mucha precisión la línea genética de los animales que se adaptan a nuestras necesidades con un compromiso perfecto entre calidad y eficiencia. También nos ha permitido desarrollar un programa nutricional muy preciso adaptado a esta línea genética a lo largo de todas las fases de su desarrollo e incluso pensando en mejorar las características de la carne y los jamones.

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