• El proyecto agrícola de ICPOR, en colaboración con la Universidad de Castilla La Mancha y ASAJA, busca diversificar el tipo de cultivo en la provincia de Cuenca, mejorando la calidad del suelo y el medioambiente de los campos de Castilla La Mancha.
  • El compromiso medioambiental de ICPOR, basado en un modelo de economía circular que permita cerrar el ciclo de las materias primas, incluye la compra de materia prima de proximidad, aportando estabilidad y seguridad al agricultor.

Más de 150 agricultores de la provincia de Cuenca han asistido a la presentación que ICPOR, compañía española independiente especializada en integración porcina de cerdo blanco e ibérico desde 2012, ha hecho en la sede de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA) Cuenca, con motivo de las jornadas organizadas por esta organización profesional.

Durante el encuentro, Ricardo Porras, ingeniero técnico agrícola y responsable técnico de proyectos de ICPOR, ha expuesto las líneas maestras del plan agrícola que va a desarrollar la compañía taranconera en colaboración con la Universidad de Castilla La Mancha y ASAJA para generar riqueza en el medio rural castellano-manchego, promoviendo un modelo de desarrollo sostenible basado en la economía circular en la región; diversificando el tipo de cultivo más habitual en la provincia para cubrir la demanda de abastecimiento de la futura planta de piensos de Montalbo (Cuenca) y cerrar el círculo de las materias primas, en línea con la estrategia expuesta por el Secretario de Estado de Medio Ambiente del Ministerio para la Transición Ecológica, Hugo Morán, que fue el encargado de inaugurar las jornadas organizadas por ASAJA Cuenca.

El monocultivo suele ser una práctica extendida en regiones como Castilla La Mancha. Dedicar grandes extensiones de tierra cultivable a un único producto puede afectar negativamente a la estructura de la tierra y producir una degradación del suelo restándole propiedades nutritivas, entre otras implicaciones medioambientales.

Las necesidades de abastecimiento de la futura planta de Montalbo incluyen cultivos como proteaginosas y leguminosas, productos no muy habituales en el campo castellano-manchego. Según datos correspondientes al año 2017 de la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos Cultivos (ESYRCE) del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el 80% de la superficie castellano-manchega dedicada al cultivo de cereales de grano se corresponde a los diferentes tipos de trigo y cebada, mientras que sólo el 1,65% se dedica a cultivar maíz. Mientras que, por ejemplo, las leguminosas grano representan unas 165.000 hectáreas de superficie cultivable, de las que más del 44% corresponden a guisantes secos y veza.

Entiendo que la diversificación del tipo de cultivo pueda ser un reto porque después hay que afrontar aspectos como el almacenamiento y la venta de esa producción. Nuestro compromiso con el desarrollo de la economía local y con el producto de proximidad es firme, con lo que aportamos al agricultor la estabilidad y seguridad que necesita para tomar la decisión. Además, Francisco Montero, catedrático de la UCLM y profundo conocedor de la realidad del campo en la región, nos va a ayudar a definir exactamente cuál es la situación actual de la provincia de Cuenca”, explica Julián Redondo, gerente de ICPOR.