La gestión eficiente y responsable de los purines es uno de los principales retos a los que se enfrenta el sector agrícola en materia de economía circular. Por ello, ICPOR, compañía española independiente especializada en la integración de cerdo blanco y porcino, promueve mayor conocimiento de este subproducto ganadero y explica los beneficios que presenta el uso del purín valorizado para los agricultores, los suelos y los cultivos.

El modelo de economía circular y sostenible que fomentamos desde ICPOR se basa en el aprovechamiento de los recursos disponibles, la reducción de las materias primas y el cuidado del medio ambiente”, señala Julián Redondo, gerente de la compañía. Además, la valorización de los purines no solo permite la optimización del rendimiento de los recursos, sino también mejorar la productividad del suelo y generar riqueza en el entorno rural.

Purín valorizado para preservar y mejorar la productividad del suelo

El purín es un subproducto ganadero derivado de la actividad de las granjas y se compone de las deyecciones de los animales, agua de lavado y otros restos orgánicos. En las zonas agrícolas, la aplicación del purín valorizado puede actuar como abono orgánico y presenta diversos beneficios:

  • Por una parte, aporta materia orgánica a la tierra, proporcionándole la estructura y los minerales que no le suministran los abonos químicos. También aumenta la esponjosidad de los suelos mejorando el intercambio de gases, la retención de agua y elementos nutritivos, y evita la filtración de algunas sustancias potencialmente tóxicas.

    Es decir, la aplicación del purín valorizado no solo contribuye a preservar y a mejorar la productividad del suelo y de los cultivos, sino también a la reducción de los residuos en la cadena de valor alimentaria y la huella de carbono.

  • Por otra parte, el valor añadido que ofrece el purín como fertilizante orgánico comprende aspectos económicos: su aplicación supone un ahorro de costes para los agricultores que pueden utilizarlo como alternativa a los modelos químicos de abonado, aunque su uso es compatible con la fertilización inorgánica tradicional.

La economía circular: un modelo sostenible para generar riqueza en el medio rural

El compromiso con su entorno y la gestión de las granjas de última generación que promueve ICPOR, son los ejes que articulan el modelo de desarrollo sostenible y a largo plazo de la compañía. Este modelo se sustenta en una apuesta clara y decidida por la economía circular, combinando aspectos económicos de negocio con el compromiso con el medioambiente y el entorno rural.

La gestión eficiente y responsable de los purines es clave en el modelo de economía circular que promueve ICPOR. Quienes conocen nuestro modelo de granjas y las personas que las visitan se dan cuenta de que aportamos mucho valor al entorno rural porque bien gestionados, los purines no representan un problema”, señala Julián Redondo.

Investigación y formación continua, claves para la gestión responsable de los purines

En este sentido, ICPOR lleva a cabo una gestión de los purines que abarca todo el ciclo productivo, comenzando por el control individualizado y exhaustivo de la alimentación que reciben los animales en las instalaciones promovidas por la compañía, y finalizando con la valorización del purín como fertilizante orgánico y su aplicación en los campos de cultivo.

Como parte de este compromiso con la gestión eficiente y responsable del purín, ICPOR apuesta por la formación de los ganaderos, los encargados de su gestión diaria, y de los agricultores, encargados de su valorización, para promover un mayor conocimiento de este subproducto ganadero.

Así, ICPOR ha puesto en marcha el programa formativo ‘Aula Sostenible’, una iniciativa que tiene como objetivo la formación continua de los profesionales integrados con ICPOR en aspectos relativos a la gestión sostenible y eficiente de las granjas porcinas, el bienestar animal y otros aspectos vinculados a la aportación del sector primario del medio rural.

En este sentido, la primera jornada de este programa de formación se centró en la ‘Gestión sostenible y responsable de los purines’, a la que acudieron una treintena de agricultores y ganaderos y en la que se puso de manifiesto la importancia de continuar aplicando metodologías para el control, manejo y trazabilidad de los purines, incluyendo su adecuación a las características específicas del terreno y la descripción y orientación sobre las Mejores Técnicas Disponibles (MTD’s) definidas por la Unión Europea. Además, el uso racional del agua en las granjas y la reducción de emisiones también centraron la primera jornada del programa de formación.

Investigación y formación continua, claves para la gestión responsable de los purines

En su apuesta por la economía circular, el departamento de I+D de ICPOR trabaja de forma activa en la tipificación y evaluación de los purines como fuente de nutrientes, que usados como abono orgánico sobre diferentes cultivos frente al uso exclusivo de abonos químicos suponen una oportunidad de ahorro económico para los agricultores y de generación de riqueza en los entornos rurales.